CUIDAR LA BOCA
Cuidar los dientes, cuidar las encías, cuidar la lengua…. cuidar, en definitiva, la puerta de entrada a nuestro cuerpo de nuestros alimentos.
Hay muchos tejidos y órganos adscritos a la boca: mucosas, encías, dientes, musculatura, huesos, articulaciones.
La boca es la parte de nuestro cuerpo esencial en los contactos con la vida, con todo lo que nos rodea y que tiene unas características que la hacen especialmente importante en nuestra salud general:
- A través de ella conecta el bebé con el mundo…. Con el pecho de la madre, con los juguetes, con la tierra….
- Tiene una sensibilidad No solo como órgano del sentido del gusto sino también por su exquisita y aumentada sensibilidad (basta el ejemplo de un pelo en la boca, o un granito en el paladar…. o un beso)
- Es un área muy privada, un espacio íntimo.
- Es también el comienzo del aparato digestivo. Es un espacio húmedo, característica esencial para hacer el bolo de la comida, para triturarla y para comenzar la digestión.
TODOS ESTOS PUNTOS VAN A MARCAR LAS CLAVES DE POR QUÉ HAY QUE CUIDAR LA BOCA
La boca es una parte fundamental de la salud general del cuerpo.
Es un punto muy habitual de primeros signos o síntomas de enfermedades (enfermedades sanguíneas, infecciosas, inmunológicas o de otro tipo tienen su expresión en diferentes partes de la boca) además de las enfermedades propiamente orales que condicionan la calidad de vida de las personas y pueden ser causa de otras patologías (cardiacas, neumonías de aspiración, enfermedades reumáticas…)
LA IMPORTANCIA DE LOS DIENTES
Los signos y síntomas, del deterioro de encías y dientes provocan directamente:
- Flemones / inflamación
- Dolor
- Sangrado
- Movilidad dental
- Mal aliento
- Dificultades funcionales (masticación, habla…)
No cuidar la boca puede provocar al paciente:
Y además, pueden repercutir en otros órganos del cuerpo, más allá del stress provocado por el dolor, y debido a la entrada en el torrente sanguíneo de:
- Factores inflamatorios
- Bacteriemia
¿Y qué sucede en el paciente geriátrico? ¿Qué SUCEDE también en el PACIENTE DISCAPACITADO psíquico?
A la problemática común de cualquier persona se le añade disminución de la saliva, plurimedicación, plus de dificultad de la higiene oral (tanto más si padece discapacidad psíquica, demencia senil o Alzheimer)
Y en muchos de estos casos significa:
- Inestabilidad de prótesis dentales. Llagas / úlceras
- Acumulación de gérmenes en prótesis y dientes mal posicionados
- Sequedad bucal / dificultad de tragar
- Boca ardiente
- Caries agresiva
- Boqueras / Candidiasis
- Acúmulo de placa y sarro / Piorreas
- Mal aliento severo
Y lo que primero es un problema local de la boca también puede derivar en:
- Alteración de la conducta (irritación, agresividad)
- Postración / depresión
- Descompensación de la frágil salud general
- Invalidez añadida (pierden dientes, ya no pueden masticar bien, ya no pueden habla bien, pérdida de autoestima…).
Y sucede al mismo tiempo:
- MAYOR RECHAZO A LA HIGIENE
- MENOR TOLERANCIA y CAPACIDAD PARA ENTENDER Y TOLERAR tratamientos
TRATAR o PREVENIR
La respuesta es evidente: SIEMPRE ES MEJOR PREVENIR
Pero es esencial estar tratado. Tener salud bucal.
La prevención se debe hacer desde la infancia, y es fundamental en pacientes sanos y en cualquier “paciente especial” independientemente de su discapacidad.
Habrá que adaptar la técnica de higiene a cada tipo de discapacidad.
En los pacientes geriátricos, la discapacidad puede ser progresiva y frustrante, difícil de manejar por la familia o cuidadores a efectos de higiene bucal/dental.
En estos casos es esencial una buena exploración y consejo desde el primer momento que se aprecia un deterioro cognitivo, para preparar la boca del paciente al acceso de una buena higiene en todo el proceso de su discapacidad y que su boca no sea un factor de empeoramiento de su estado vital.
Llegar tarde a cuidar la boca puede suponer una velocidad mayor de su deterioro general y la realización de tratamientos dentales en centros más especializados, muchas veces obligando a soluciones muy expeditivas (extracciones totales) o a la necesidad de sedación o anestesia general para cosas que serían simples en otras circunstancias.










